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miércoles, 2 de mayo de 2012

ENTRENA, COMPITE, VIVE... PERO SIEMPRE DISFRUTA.

Hace ya más de una semanita que hice dos competiciones seguidas, el sprint de Valencia y el doble olímpico de Terres de l’Ebre, y ha habido un poco de todo… pero lo más importante es que creo estar recuperada o al menos las sensaciones en los entrenos van a mejor y el cansancio de los primeros días después de la última competición va desapareciendo. 

Cuando digo que ha habido de todo me refiero a que quedé un poco tocada del doble olímpico en cuanto a cansancio general, pero contenta porque muscularmente estoy bien. Este agotamiento general ha hecho que los entrenos de descanso activo pasasen a ser de un día de descanso pasivo completamente, con alguna que otra siesta y con la ayuda de un masaje de descarga para mis piernas y concretamente para mis brazos (tríceps), donde tenía un poco de “agujetas” de la posición aero encima de la bici jejeje. Esto pasa por montarte los acoples largos el mismo días de la carrera y no practicar la posición con ellos encima de la bici: una cosa más a mejorar y sigo aprendiendo de los errores, aunque con lo cabezota que soy…

En los entrenos de natación todo bien, buenas sensaciones dentro del agua y con ganas de sumar metros, metros, metros… pero sin dejar de lado algunas serias cortitas para coger chispa que me harán falta este fin de semana en Sitges (distancia Sprint).

En las sesiones de bici de momento todo controlado, me noto cómoda encima de la bici y con un poco más de confianza en mi misma en este segmento, así que continuo entrenando para mejorar y seguir hacia delante.

También decir que en la carrera a pie me ha costado psicológicamente y físicamente volver a sentirme OK, ya que los primeros días salía a trotar y cuando llevaba unos 15 o 20 minutos solo pensaba en girar, regresar, olvidar sensaciones y entreno pero como esto es de cobardes y de perdedores seguí a ritmo muuuuuuuy fácil, aunque arrastrándome y a medida que iban pasando los minutos recuperaba las buenas  sensaciones, así que valió la pena sufrir para terminar contenta y sentirme  que me había superado a mí misma.

A veces pienso si todo este sacrificio va algún sitio o si vale la pena dedicar tantas horas a este duro deporte que combina tres modalidades; nadar, bici y correr. La verdad es que puede parecer un poco raro pero tengo que decir que una vez empiezas, ves que mejoras, que las cosas van saliendo, que tu esfuerzo tiene recompensa a nivel personal… llega un momento que los entrenos forman parte de tu vida, que durante el día buscas tiempo para disfrutar de tu hobby: para lanzarte a la piscina a hacer unos metrillos, salir en bici para superarte en aquella subida, ir a trotar para disfrutar de la naturaleza o hacer una transición para buscar sensaciones parecidas a la competición.

A menudo hay gente que me pregunta cómo se puede disfrutar y al mismo tiempo sufrir, parece contradictorio… yo les digo que simplemente hay que buscar tu aliciente particular: desconectar del día a día del trabajo, salir en bici en grupeta, correr por el monte huyendo del ruido de la ciudad… Cada vez vemos como se incorporan novedades en los gimnasios para que la gente haga deporte: TV en las cintas de correr y bicis estáticas, clases de baile, juegos… cualquier excusa es buena para que la gente haga deporte y no se acostumbre a la cultura del mínimo esfuerzo… y si se puede hacer disfrutando, mejor que mejor, y si no mirad este video…


Moraleja: que cada cual encuentre su música  para disfrutar con lo que hace, ya sea en el trabajo, en el entreno, en la competición, en la vida… DIVIÉRTETE!!!

Continuará...

sábado, 25 de febrero de 2012

EL HIERRO Y YO, UNA RELACIÓN IMPOSIBLE.

Son muchos los días que llevo sin escribir y la vedad es que el motivo era yo y solo yo, necesitaba centrarme en mi misma para solucionar algún que otro tema que sigo sin resolver y a la vez sin aprender de él. Así que os cuento por encima como han sido estas tres últimas semanas de febrero.

Desde principios de este mes he intentado ponerme las pilas con los entrenos, pensando en el Half de Valencia, pero la verdad es que hasta el momento no está habiendo éxito de ninguna manera.

La estructura de mis entrenos acostumbra a ser siempre la misma, con alguna excepción; si hay alguna competición a la vista disminuyendo volumen y aumentando un poco intensidad para llegar al 100% o simplemente después de una competición donde la finalidad de los entrenos es recuperar bien para seguir con normalidad las sección de las tres modalidades o más bien dicho las cuatro si contamos el gym. 



Semana tipo de estas tres últimas semanas de febrero:

Lunes, primer día de la semana, me siento cansada del domingo pero con ganas de entrenar, así que una sesión larga y fácil en la piscina (3.500 o 4.000 depende del día) y una sesión de carrera a pie (1hora) con algún cambio de ritmo corto para activar las piernas.

Martes, segundo día de la semana, salida en bici por la tarde (después del trabajo) con algún cambio de ritmo, unas 2 horas o 2h30’ dependiendo del frio y de las horas de sol. Mis sensaciones van siendo buenas, pero en los repechos o al poner plato grande durante un buen rato mis piernas están quemando como si llevase muchas horas encima de la bici.

Miércoles, me cuesta levantarme a las 6h de la mañana para ir a trabajar pero… me levanto, claro. Hoy después de la jornada laboral toca entreno duro: series nadando y carrera a pie y terminando con una sesión de pesas, no hay excusa que valga jejeje. Al final del día estoy muy cansada, con un dolor de piernas constante que noto al caminar y más al subir escaleras. Supongo que es normal pero lo que no es tan normal es que después de un par de horitas de haber terminado con el entreno sigo agotada como si no me recuperase, sin fuerzas.

Jueves, no me puedo levantar de la cama, no soy persona hasta que no me tomo mi café bien cargadito. A la tarde toca salida de bici fácil, fácil, fácil… para recuperar del miércoles pero la verdad es que termino más cansada de lo que he salido así que como no me aguanto de pie, me salto la sesión de agua (unos 2.000m fáciles)… mal vamos…

Viernes, último día de la semana, deseando el fin de semana para poder descansar y recuperar. Es el día que estoy más out, así que hago la sesión de gym, concretamente Pilates, y me olvido de las sesiones de piscina 3.500m y la tirada larga, 1h20’ de carrera a pie. No tengo fuerzas para nada, solo espero que llegue la hora de irse a la cama y descansar.

Sábado, primer día de la semana no laboral para dormir más de 7h, hoy toca nadar unos 4000m y salir a rodar en bici un 2h 30’. Tengo que decir que el sábado ya llego sin fuerzas, mi cuerpo me pide descanso y esto es lo que le doy. Intento hacer al menos una sesión, para no saltarme todo el entreno, aun así me cuesta mucho.

Domingo, el día de la T2, es el día que se tiene que aprovechar para hacer tirada larga en bici unas 3h o más y salir a trotar 1h, ya que entre semana no hay tiempo. Cuando estoy en forma, los domingos son los días que más disfruto y que más me gustan, pues son días de acumular kms a ritmos medios y acabo muy bien; de hecho siempre he dicho que me gusta más la larga distancia, jejeje. Esta temporada se puede decir que solo he hecho un par de transiciones debido al frio o porque me había quedado sin pilas, que horror.


En definitiva estas han sido mis tres últimas semanitas, las he analizado y he buscado respuesta por este desorden en los entrenos: falta de sacrificio, poca motivación, sin ilusión, sin ganas de entrenar ni competir… y la verdad es que no saqué nada claro de lo que estaba pasando hasta que ayer me dieron el resultado de los análisis de sangre: otra vez baja de todo, baja de leucocitos, baja de hemoglobina, baja de hematocritos, baja de ferritina… en definitiva con anemia ferropénica otra vez.

La verdad es que por mucho que me controle mi cuerpo tiene tendencia a un déficit de hierro. Por las pruebas hechas y según los médicos mi cuerpo no absorbe o absorbe muy poco el hierro de los alimentos o suplementos de hierro vía oral. Si a todo esto le sumamos una jornada laboral más los entrenos, mi cuerpo gasta más de lo que puede absorber. Así que toca cuidarse y tener paciencia.

La semana que viene se disputará el Campeonato de España de Media Distancia en Valencia, la verdad es que tenía muchas ganas, pero no podrá ser, tendré que buscar dónde me puedo sacar esta espinita que me queda clavada.




Continuará…

domingo, 18 de diciembre de 2011

SIGUEN LAS MOLESTIAS.

El tiempo pasa muy rápido y parece que fue ayer cuando empecé con los entrenos para esta temporada, pero la verdad es que ya llevo siete semanas y ya me han pasado un montón de cosas: cosas buenas, disfrutando de ellas y cosas no tan buenas, que me sirven para aprender.

Empecé la temporada muy motivada, con mucha ilusión y muy contenta de volver a disfrutar de los entrenos en el agua, de los entrenos encima de bici, de los entrenos de carrera a pie y sin dejar de lado las sesiones de gym, que tan importantes son a principios de temporada. En definitiva, todo para disfrutar y preparando una buena base para hacer realidad los nuevos objetivos planificados para este 2012.

Tengo que decir que me costó lo mío volver a coger la rutina de los entrenos, y con esto me estoy refiriendo al hecho de entrenar con frio, humedad y pocas horas de sol, aunque estoy contenta porque de momento está haciendo un otoño de poco frio, así que aprovecho para adquirir unos buenos hábitos a la hora de entrenar para cuando llegue el invierno de verdad.

Todo parecía ir bien hasta que llegaron las molestias corriendo, era aquel dolor en el isquio derecho como a final de la temporada pasada y que me impidió terminar las competiciones como yo hubiese deseado. Esto me ha afectado psicológicamente, ya que pensaba que después del descanso que le di a mi cuerpo, vacaciones triatléticas, y volver a los entrenos con poco volumen las molestias desaparecerían por si solas, pero no ha sido así.

Con el tiempo que llevo haciendo triatlón he aprendido a escuchar mi cuerpo y saber mimarlo, así que decidí ir al fisioterapeuta y compaginarlo con alguna sesión de acupuntura. Ahora parece que estoy mejor, las molestias a la hora de correr van a menos pero no han desaparecido del todo, así que de momento toca cuidarse y ser consciente que la temporada es muy larga y hay tiempo suficiente para coger la forma.




En definitiva, no todo puede salir como uno quiere, pero estoy contenta porque las molestias son corriendo y esto no me implica poder salir a rodar una hora, mientras que nadando y en bici me encuentro bien y sin dolor en el isquio.

Esto no tiene que ser un problema y menos a principio de temporada así que me lo tomo con filosofía, tiempo al tiempo y intentar  hacer todo lo posible para ir disminuyendo las molestias y disfrutar cada día de un día diferente, que me permita ser mejor deportista, mejor triatleta… y mejor persona!!!

Continuará…

domingo, 6 de noviembre de 2011

DIADA MONTSERRATINA: MI PRIMER ENTRENO.

Como es habitual en el mundo del ciclismo, desde hace 60 años el último domingo de octubre la Federación Catalana de Ciclismo organiza una marcha cicloturista, la Diada Montserratina, para dar por finalizado el calendario cicloturista.

La marcha consiste en que todos los ciclistas de Catalunya (federados o no) suban libremente a Montserrat para dar gracias a la Mare de Deu (La Moreneta), por los resultados y hechos positivos obtenidos durante la temporada. Una vez arriba te dan un pin conmemorativo y una cinta a todos los clubs presentes y donde el Padre Rector nos dirige unas palabras.

Mi caso era otro: dar la bienvenida a la temporada de entreno para los triatlones del 2012, y aprovechar la ocasión de mi primer día de entreno para salir en bici de una forma diferente a lo habitual. Terminó siendo una jornada genial, con muy buena compañía, muchas risas y con una comilona al estilo catalán (pà amb tomaquet, carn a la brasa, botifarra, mongetes, porró de vi…).

A las 8h de la mañana teníamos que estar en nuestro punto de reunión Ferran. Jordi, Santa, Sergi y yo con destino a Montserrat. Nada más llegar Santa iba con una ropa no muy cómoda para ir en bici pero la verdad es que le quedaba la mar de bien, estaba muy guapo y elegante, con sus mejores galas, de etiqueta, vaya, con traje… sí, sí, traje de boda (al final supimos que se debía a una apuesta con Pepe, que al final sólo se presentó a la comilona, vaya dos… ).

La ruta era Manresa, Pont de Vilomara, Sant Vicenç de Castellet, Castellbell i el Vilar, Monistrol de Monsterrat esta primera parte del recorrida era llana y rápida así que fue para rodar y buscar sensaciones encima de bici. La segunda parte desde Monistrol de Montserrat a Montserrat era la más dura, unos 8 kms de subida casi a 7% de media, hasta llegar arriba, pero a la vez la parte más bonita en cuanto a volumen por m² de ciclistas.

Santa "el trajeao", Jordi, Ferran, yo y Sergi en Montserrat

Aunque parecía que el sol no quería salir la temperatura ambiente era buena, íbamos subiendo a buen ritmo teniendo en cuenta que hace tres semanas que no toco la bici, nos acompañaba una fina niebla que hacía difícil disfrutar del paisaje, que lástima. En esta segunda parte mirases donde mirases (al horizonte o para tras) solo veías que ciclistas que ocupaban toda la calzada y donde los coches casi no podían pasar: bicis y ciclistas al poder jejeje.       

Al final terminamos en medio de la multitud arriba en Montserrat, recogemos nuestro pin conmemorativo como podemos y bajamos pitando para no coger frío entre la niebla, y a buscar el “avituallamiento” que nos esperaba antes de llegar a Manresa: parrillada de carne y pan con tomate, lo mejor para reponer fuerzas en este primer día de entreno, después de un buen y merecido descanso.

Y con todo esto doy por inaugurada la temporada 2011/2012, que espero que mejore respecto a la anterior, que me respeten la salud y las lesiones, y que empiezo con muchas ganas y motivación… como siempre!!!

Continuará…

viernes, 2 de septiembre de 2011

ROMÁNICO, GÓTICO, BARROCO... Y SURREALISTA!!!


Estos días en Manresa tuvimos Festa Major o lo que es lo mismo: un montón de conciertos de todo tipo, actividades para los más pequeños, actuaciones de teatro, monólogos en la calle, Gegants, Correaigua… pero entre todo los actos que se celebran, los más esperados son: el primero el Correfoc, que discurre por el casco antiguo de la ciudad y con final en la Plaza del Ayuntamiento, con concierto musical hasta las tantas de la noche, y el segundo son los Fuegos Artificiales que se hacen en el mismo escenario que el Triatlón de Manresa, el Parc del’Agulla, donde todo el mundo se sienta en el césped que rodea el lago para disfrutar de la música, agua y pirotecnia. Y no se acaba aquí la conexión de este año de la Festa Major de Manresa con el triatlón, si no que el pregonero de las fiestas ha sido ni más ni menos que el triatleta manresano, olímpico en Atenas 2004, Xavi Llobet.

Casi cada año nos quedamos por Manresa pero este año fué diferente, ya que tanto Sergi como yo necesitábamos desconectar y cambiar de aires, así que como el lunes era fiesta en Manresa decidimos hacer una pequeña estancia de tres días en Girona, capital de provincia y dónde aprovechamos para entrenar un poquito en un ambiente diferente, aunque también tuvimos tiempo de hacer visitas culturales por el casco antiguo de Girona, así como degustar la gastronomía típica gerundense.

Llegamos a Girona el sábado por la tarde, porque entrenamos a la mañana por Manresa, así que decidimos dar un paseo por el Call Jueu hasta las hora de cenar, cosa que hicimos en un restaurante a la luz de la luna y a la falda de la Catedral de Girona. Ohhh!!! Que velada tan románica!! ui , quería decir romántica!!!

El domingo tocó transición, 3h30’ bici y 50’ carrera, empezando a primera hora de la mañana. Ya encima la bici decidimos ir en dirección Olot, recorrido bastante llano, así que aproveché para hacer un entreno tras moto, bueno más bien dicho tras Sergi jeje. Al principio pensé que sería un poco aburrido ir durante tanto rato a rueda, pero en el tramo de vuelta a Girona empecé a disfrutar más cuánto más rápido íbamos. Hubo momentos de todo: cansancio debido a tantos km, tranquilidad por ir a rueda, sufrimiento porque se me iba la rueda de Sergi, algún que otro cambio de ritmo… Últimos kms de bici fáciles para relajar piernas hasta llegar al hotel, pero de poco sirvió, porque terminé tocada de piernas y con alguna molestia barroca en el glúteo, supongo que de abusar de desarrollo, pero contenta porque había hecho un buen trabajo.

Luego tocaba correr 50 minutos por la vía verde El Carrilet (recorrido de Girona – Olot, por dónde pasaba el ferrocarril antiguamente y reconvertido en vía verde) empezando con un ritmo bastante suave para acostumbrar las piernas y dónde fuimos aumentando el ritmo a medida que las sensaciones iban a mejor.

Después de un entreno duro y largo toca recuperar bien con una buena comida gótica en Girona y dónde teníamos que coger fuerzas porque nos esperaba una tarde de paseo por el centro histórico de Girona; su Muralla, su Catedral, su Plaça de la Independència, su Rambla de la Llibertat, sus Banys Àrabs… todo hasta última hora de la tarde. Agotador, aunque valió la pena!!!

En la Gran Muralla... de Girona, claro.

El ultimo día (lunes) decidimos saltarnos el entreno de natación y dejarlo para el martes para poder ir a Figueres (si no, no había tiempo para todo): Museo Dalí y dar un pequeño paseo por sus estrechas y surrealistas calles llenas de turistas.
Manda huevos...

Hasta aquí termina nuestra pequeña escapadita donde hemos aprovechado el tiempo al  máximo para poder hacer de todo. Ah! Cuando llegamos a casa, 50 minutitos de running para soltar un poco las piernas, ya que tanto coche y turismo te dejan un poco “aplatanada”.

Continuará...

jueves, 25 de agosto de 2011

DÍAS MALOS EN EL AGUA.

Desde que hago triatlón escucho mucho mi cuerpo y paro atención a cada una de las señales que me avisan de algo, ya sea bueno o malo. Por ejemplo: cuando llevas semanas de mucho volumen o intensidad, tu cuerpo te puede pedir un poco de descanso si no asimila los entrenos; cuando te duelen mucho las piernas y tu cuerpo te pide un masaje; cuando tu cuerpo te avisa de una molestia en alguna parte de tu cuerpo y no lo tienes en cuenta, puedes llegar a tener una lesión grave; cuando después de un fin de semana de competición y muchas horas de coche tu cuerpo te puede pedir una siesta para recuperar horas de sueño… en definitiva, tu cuerpo es muy sabio y sabe lo que quiere, busca el equilibrio que solo tú le puedes dar.

Llevo dos semanitas que escucho mi cuerpo y puedo decir que tengo malas sensaciones en el agua; vaya, que no son nada buenas y estoy un poco preocupada, porque dentro de dos semanitas está el Campeonato de Catalunya y a dos semanas de éste el Campeonato de España, ambos de distancia olímpica y donde se tiene que hacer una buena natación (que la gente nada mucho y más en un Campeonato de España categoría ELITE) para coger un buen grupo en bici y llegar lo más cerca de la cabeza a la T2. Quiero ser positiva y pienso que es debido a que estos días he hecho bastante bici (los tres días consecutivos de puertos de los Pirineos) y quizá no estoy recuperada del todo. Aparte tengo que decir que en bici y corriendo tengo buenas sensaciones, menos mal.

Espero no tener que recurir a mi flotador...

Sé que como en todos los deportes hay días super buenos, días buenos, días regulares, días malos y días malísimos, pero cuando estos días pasan a ser una o dos semanas, algo va mal y es donde tu cabeza tiene que ser fuerte y no rendirte jamás,  tienes que mirar hacia delante y pensar que sin estos días malos y buenos no hay mejora, tanto físicamente como psicológicamente.    

En definitiva: a pesar de las dudas que pueda tener, voy a ir día a día y siempre mirando hacia delante… con ilusión, esperando recuperar el nivel de natación que me corresponde y poder disfrutar con los entrenos en el agua, cosa que ahora no me pasa, pues me estoy agobiando un poco al no encontrarme bién.

Continuará...

lunes, 22 de agosto de 2011

TERCER DÍA: DESPEDIDA EN EL PUERTO DE BALÈS.

El último día de entrenos por los Pirineos, decidimos hacer el Puerto de Balès. Esto implica coger el coche y pasar la frontera e ir en busca del pueblo francés de Siradan, donde empezaremos con nuestra última aventura de estos tres días, nuestro Tour particular.

Esta no sería una etapa como las de los otros días, sería especial por dos motivos: el primer motivo, es el último día y las piernas están tocadas, pero no existe dolor sino que se tiene que disfrutar al máximo sin pensar que es lo que duele, y el segundo motivo es que Sergi, mi gregario favorito, me acompañaría en cada km de este Puerto.

La escalada del Puerto de Balès por su vertiente norte son unos 18km donde se pueden diferenciar claramente dos partes; la primera es fácil y cómoda, hasta el km 8 más o menos, y la segunda es difícil y dura, unos 11 kms a un 8’2% de media. También decir que la carretera no es como las que hemos hecho hasta ahora sino que es todo lo contrario; es estrecha, el asfalto rugoso que hace difícil avanzar con la bicicleta, poca circulación de coches y su niebla baja y humedad hacía que el asfalto estuviese mojado. Con esta elevada humedad, y su espesa vegetación parecía que estuviésemos en la selva!!! Todo era diferente, otro encanto.

En la primera parte me pongo a rueda de Sergi para hacer más fácil los primeros kms y mover las piernas con cadencia ya que me las notaba cómo si ayer hubiese hecho el Aspin, el Tourmalet y el Aspin otra vez, buff!!! Me iba encontrando bien a medida que íbamos subiendo pero duró poco ya que enseguida empezaron las pendientes duras y donde es muy difícil tener buenas sensaciones y a la vez que no te duela nada.  

Íbamos subiendo solos, Sergi y yo, pero de vez en cuando a la carretera se nos cruzaba alguna que otra vaca de montaña, eso sí, inofensivas si no las asustabas, pero daba mucho respeto pasarlas tan de cerca. Sólo faltaban 5 kms para llegar arriba cuando entramos en plena  niebla, no se veía nada a unos 10 metros, suerte que no estaba sola porque tengo que confesar que no me gustó nada la sensación de no ver nada y menos la cima.

Últimos kms y los más duros, con pendientes del 10% o más, sufrí muchíííííííísimo pero llegué a la cima, así que disfruto del momento y de la foto para inmortalizar el momento, y sorpresa, nos encontramos a una pareja de catalanes que habían subido por su vertiente este, conversamos un poco y decidimos bajar rápido ya que yo tenía frio.
Hasta aquí hemos llegado!!!

Cuando llevas tanto tiempo pedaleando en subida (1h40min) y sufriendo mucho, llega un momento que sólo piensas en la bajada para poder dar un respiro a tus piernas, pero esta vez era diferente: tenía miedo. Sí, tenía miedo de verdad porque no se veía nada, la niebla, y la bici no frenaba todo lo que yo quería, no quería coger velocidad, pues había curvas cerradas, pendientes pronunciadas y el asfalto resbaladizo: que dolor de brazos y manos!!! Pero llegué abajo enterita y pensando que tenía que mejorar la técnica de bajada, que los del Tour no tocan el freno en ningún momento jeje.

Con esta etapa nos despedimos de la trilogía pirenaica, tres días consecutivos de puertos de montaña, que se me hicieron duros, pero también me lo pasé muy bien, tanto que ya estoy pensando en el año que viene, dónde ya hemos pensado establecer el centro de operaciones en Luz Saint-Sauveur, rodeados de grandes cimas: Tourmalet, Luz-Ardiden, Gavarnie, Aubisque… sólo de nombrarlos se me pone la piel de gallina!!!

Continuará...

viernes, 19 de agosto de 2011

SEGUNDO DÍA: ETAPA REINA.

Hoy toca un almuerzo completo porque Sergi me ha preparado una etapa de Campeona, nada más y nada menos que Col d'Aspin (vertiente este), Puerto del Tourmalet (vertiente este) y otra vez el Col d'Aspin (vertiente oeste), vaya como los del Tour.

La etapa empieza desde el pueblo de Arreau donde busco un sitio tranquilo para aparcar el coche y prepararme para la ruta que seguro que sería de unas cuantas horitas. Vaya, con tanto tiempo encima de la bici y los desniveles que me esperaban tenía que controlar y dosificar el tema de  líquido (isotónico) y comida (barritas Squezzy y plátano) para no quedarme sin fuerzas y frustrarme para no llegar a la cima del Tourmalet.

Empieza la diversión:

el Col de Aspin por su vertiente este son unos 12 kms hasta llegar arriba. Sólo empezar a subir quedo rodeada por enormes árboles que no me dejan ni ver el sol pero a medida que van pasando los km puedes disfrutar de las lindas vistas del pueblo de Arreau y sus alrededores, que cada vez se van haciendo más y más pequeños. Mientras disfruto de esto no pienso en el dolor de piernas hasta los 6 últimos km de subida con pendiente media de 8%. Los últimos metros se me hacen eternos, pero sé que una vez arriba mis piernas van a tener un pequeño respiro. Empiezo la bajada acompañada de un grupito de tres franceses un poco veteranos pero que bajan mejor que yo, así que  para practicar un poco en técnica de bajadas, me pongo detrás y arriesgo un poquito más que si hubiera bajado sola,  hasta que ellos se desvían a la izquierda, hacia la estación de Val Louron,  donde yo continuo recto hasta el cruce del pueblo de Sainte Marie de Campan, dónde empezaba lo bueno, la mítica ascensión al Tourmalet.
Primer puerto superado!!!

Empiezo a subir cómoda por su poco desnivel y tranquila porque queda mucho para sufrir. Los últimos 12km para escalar son con una pendiente media de 9% y dónde descubro músculos nuevos, me duele todo. A la vez se me pasa rápido porque cada dos por tres me cruzo con ciclistas que suben o que bajan. Es un continuo de ver gente que disfruta de un deporte como este con mucho sacrificio pero con una satisfacción de subir un puerto tan mítico. Siempre había pensado que solo los Campeones del Tour tienen la valentía y las fuerzas necesarias para hacer tan dura ascensión,  pero me dado cuenta que no es así, depende de muchos factores: estado de forma, piñones adecuados, el ritmo… pero lo más importante es la ilusión que tengas para alcanzar la cima, es decir si tienes ganas del logro podrás subir y ser una Campeona, como tus grandes ídolos del ciclismo.

Ya queda poco para llegar, me adentro en La Mongie, ahora sólo 4km que me llevan un buen rato por su dureza y porque mis piernas empiezan a flaquear y donde me viene a la mente tirar la bicicleta por algún barranco y dejar de sufrir, pero no vale rendirse, he llegado hasta aquí y voy a llegar a la cima como todos los nombres que están escritos en el suelo: Contador,  Sanchez, Schleck…. Todos hemos sufrido de diferente manera pero con las ganas de hacerte un poquito más grande encima de la bici.

Últimos 100 metros y arriba me sorprende encontrar a tanta gente: turistas, motoristas, ciclistas… todos haciéndose la foto de rigor, como no.

Yo llegué primera, jeje!!!

Con Sergi decidimos bajar rápido porque se estaba haciendo tarde y el tiempo allí arriba no pintaba nada bien, así que bajamos  y decidimos hacer una Cocacola en Sainte Marie de Campan (que tendría que haber sido una botella de champange francés para celebrarlo,  jejeje) y donde aprovechamos para recuperar fuerzas para seguir con la ascensión del Aspin donde Sergi me hizo de gregario, imponiendo un ritmo más rápido que el que yo hubiera ido sola.

A punto de coronar el Col d'Aspin per segunda vez.

Llegamos a Arreau satisfechos y muy contentos, después de este etapón,  de “sólo” 84 kms, pero con 2.689 m de desnivel positivo!!! Decir que a Sergi lo dejé en Bagneres de Luchon para que empezara a calentar con el Peyresourde (25 kms más y 950 desnivel) y fuera a la caza de la “escapada” (yo misma), pero no consiguió pillarme en la cima del Tourmalet, jeje!!! El tercer día de puertos nos espera, ahora a recuperar con una cena romántica en un restaurante de Vielha… nos lo hemos ganado!!!

Continuará...

martes, 16 de agosto de 2011

PRIMER DÍA: "TORMENTÓN" EN EL PORTILLÓN.

Llegamos a Vielha a las 14:00 pues nos fuimos a dormir tarde y no madrugamos, con lo cual nos exponíamos a las temidas tormentas de tarde veraniegas de la alta montaña. Hacemos una pequeña aproximación en coche, dejo a Sergi a unos 11km de Bossóst,  y yo continuo hasta allí, donde empezaré mi recorrido.

Mientras me preparo para salir, miro al cielo y no me gusta lo que veo, nubes negras muy feas, ni lo que oigo, truenos que dan miedo. Aún así, todavía no llueve, así que me apresuro a subirme en mi Diva, con la precaución de coger el chubasquero y inicio un calentamiento de unos 15 minutos dirección Les para no empezar directamente con la subida al Portillón.

En principio por este lado es más fácil, aunque también más regular, con pendientes constantes entre el 7 y el 8% durante los 8’5 kms de ascensión. Durante toda la subida me acompañan unos cartelitos cada km donde me indican lo que me queda para coronar y la pendiente media y máxima de ese km, que me hacen más entretenida la subida.

Llego arriba contenta, habiendo sufrido pero también disfrutado por el paisaje que me rodeaba, un entorno realmente espectacular por la densa masa forestal que hay en ésta zona. Aun así, había una nota negativa, al coronar el puerto, empieza a caer una fina lluvia, lo que haría la bajada más peligrosa de lo que ya lo es en seco. Me pongo el chubasquero y empiezo a bajar, planteándome si realmente subiría Superbagneres.  A media bajada empieza a caer una tormenta muy fuerte, lo que me ayuda a decidir que abortaba la ascensión a Superbagneres y en Bagneres de Luchon doy media vuelta y vuelvo a subir el Portillón por su lado oeste.

Una tormenta me sorprendió en el Portillón.

Por esta vertiente era más larga (unos 11km) y escarpada, y donde sus últimos km eran pendientes del 8%, 10%, 9%, 8% y por fin arriba del Col du Portillon, que duro se me hizo por este lado!!! supongo que por su exigencia y porque con la lluvia que caía solo tenía ganas de llegar al coche para  entrar en calor: que frio tenia!!! Bajé con calma, con tranquilidad y con mucho cuidado, porque tenía miedo de caer y quería llegar enterita, que mañana tocaba la etapa reina. 

Continuará...

viernes, 12 de agosto de 2011

TRILOGÍA PIRENAICA.

Aprovechando que este fin de semana va a ser largo, con un día más de fiesta (lunes), Sergi y yo hemos decidido hacer una escapadita a la Vall d’Aran para desconectar y respirar aire puro de la montaña.

La verdad es que no es la primera vez que vamos, se puede decir que somos unos habituales a la zona, nos gusta y nos encontramos muy a gusto allí por su tranquilidad y sus lindos paisajes… y sus duros y largos puertos!!! Aparte podemos entrenar en altura, con una piscina en Viella para hacer algunos largos, puertos de Tour que nos esperan majestuosos y correr por senderos preciosos, brincando como las cabritas, como a mí me gusta.

De esto modo al entrenar en otro entorno diferente, rompes con la monotonía de los entrenos y a la vez descubres otros rincones para refugiarte. I es que cuando estas demasiado acostumbrada a ir siempre a la misma piscina, salir en bici por las mismas carreteras y hacer casi siempre los mismos recorridos corriendo, un poco de variedad siempre ayuda a motivarte.

Superbagneres: lo que nos espera mañana, ai, ai, ai...

Pues eso, que mañana tempranito nos esperan tres horitas de viaje con el coche y la primera etapa, con los puertos del Portillón (vertiente este) Superbagneres y Portillón (vertiente oeste). La segunda etapa Sergi todavía no me la ha descubierto, para que no me asuste, jeje… mejor ir día a día. Sólo espero que nos respete la meteorología y salir de estos tres dias contenta por haber disfrutado y con un puntito más en bici, que siempre va bién, no?

Continuará…  

lunes, 18 de julio de 2011

GUARDANDO, CONTROLANDO, RECUPERANDO...

Domingo aproveché para dormir hasta que mi cuerpo me dijo basta… que bien despertar sin tener que escuchar PIPIPIPÍIIIPIPIPIPÍÍÍÍÍÍÍ!!!! y que bien se estaba en la cama, en una cama de 2’10 para mi solita, jeje!!!... Sergi estaba en Pulpí, donde corría la Liga Nacional de Clubes con su equipo, el Reus Ploms, una distancia Sprint!!! que valiente, sabiendo de su nivel de natación, y la poca chispa que tiene... sabía que le tocaría sufrir como nunca, pero todo sea por el Club!!! Además, un buen entreno para Vitoria.

Mientras, yo en Manresa. Me tocaba un entreno fácil de bici y correr, pues se tienen que empezar a guardar fuerzas para el próximo domingo.

En bici hice un clásico de la comarca, Vilaredes y Cornet, recorrido que estoy harta de hacer pero nunca me cansaré de ello, porque me gusta, porque tiene llano, subida, bajadas… para todos los gustos. Esta vez no tuve compañía de ningún tipo, yo conmigo misma. Quizás vais a pensar que soy un poco rara, pero me justa entrenar sola, voy a mi ritmo, estoy en mi mundo, escucho mi cuerpo, sufro yo sola… debe ser que al venir de la natación estoy acostumbrada a seguir aquella línea azul, que está en el fondo de la piscina, una vez y otra vez sin poder hablar con nadie. Y también por eso debe ser que me atrae más la larga distancia. 

Creo que el triatlón es un deporte donde sí que son importantes los entrenos de calidad pero también es importante que después de un día duro tengas fuerzas para salir a entrenar, la constancia de día tras día también es importante. Soy consciente de que para mejorar es bueno entrenar con gente que te hagan sufrir y te lleven con el gancho, pero tampoco se puede entrenar todos los días a tope. Bueno, como  ya he dicho antes,  se trataba de hacer  un entreno fácil sin quemar ningún cartucho de más, creo que ya he hecho bien salir sola e ir controlando.

El mismo domingo monté los acoples largos (como siempre a última hora). Era la primera vez que los usaba, ya que siempre había competido con acoples cortos.  Hacía bastante viento y me di cuenta que quizás los tendría que haber montado antes para poder entrenar una o dos semanas más, seguro que iría con más confianza. Como ya es demasiado tarde me tengo que conformar, eso si la próxima vez me los voy a montar con mucho más tiempo.

Aero TOTAL, jeje!!!

Después de 3 horitas en bici llego un poco tocada de piernas por el viento pero con buenas sensaciones, así que ahora tocaban 45 minutos de carrera fácil o muy fácil sin forzar ya que llevo una semanita con molestias en el isquio derecho que espero que en Vitoria me deje correr bien los 21km.

Esta semana toca RECUPERAR BIEN, es decir, no forzar la máquina, sesión de masaje, estiramientos por el dolor de isquio, dormir bien, comprobar el material que necesito el día de la competición y muchas cosas más que seguro que irán surgiendo.

Confió en mí y en mis entrenos. Seguro que en Vitoria todo irá bien. Espero aprender mucho de competir con las grandes (Pereiro, Casares, Castro… ), aunque sea des de la distancia, jeje!!!

Continuar…

martes, 5 de julio de 2011

DOBLE SESIÓN: CONFIANZA Y MOTIVACIÓN.

Como todos los domingos tocaba transición, pero esta vez era transición larga (3h45’bici + 1h30’carrera). Es lo que yo considero entreno psicológico, que me iría bién para coger confianza de cara Vitoria.

Al tener tirada larga y con el calor que está haciendo estos días, mejor empezar temprano, así que a las ocho de la mañana ya estaba encima de la bici acompañada de Jordi Rial con su cabra, que también compite en Vitoria, y Sergi con la de ruta
.
Los primeros kilómetros íbamos rumbo no sé donde,  hasta que, improvisando, decidimos ir dirección Callús, Súria, Cardona… veo que nos alejamos mucho de Manresa (aiaiai…) pero no le doy importancia ya que a medida que van pasando los quilómetros mis piernas se van activando.

Después de unos quilómetros de falso llano (bonita palabra, si señor), en Cardona giramos a la derecha y empezamos a subir dirección Montmajor-Espunyola, donde nos acompaña una fina lluvia (unos 20 minutos) que era de agradecer. Eso sí,  ahora con la carretera mojada se tenía que ir un poco con cabeza y no arriesgar a las bajadas. (me viene a la mente lo que se dijo después de las numerosas caídas de las chicas en el Triatlón de Águilas con el suelo mojado: - “no estaría mal algunas clases de técnica en suelo mojado para las chicas y no sólo salir en bici los días de sol sin más…”, pues nada, ahí queda eso.)

Enlazamos con una parte del recorrido del Half de Berga de septiembre y ahora ya sólo queda bajar hasta Manresa, en un trazado bastante rápido y con algunos badenes que hacían saltar hasta en tres ocasiones el bidón saltarín de Jordi de su portabidones trasero del sillín... tenía vida propia, jejeje!!!

Ya un poco deshidratados decidimos parar en la primera fuente que encontramos, en Puig-reig, (aquí dejamos el recorrido del Half a nuestra derecha, la parte dura). Cuando acabamos de rellenar los bidones aparece como por arte de magia desde un balcón un vecino ofreciéndonos una botella de agua fresquita; renunciamos a tanta hospitalidad, pero le agradecemos mucho el gesto y continuamos con lo nuestro: Navàs, Balsareny, Súria y fin del recorrido en Manresa. Miro mi pequeño cuentaquilómetros y marcaba 4h30’, buf!!, demasiado para mi, pero contenta por las buenas sensaciones.

Ya con 120 km en la piernas me visto para salir a correr, nada más  nada menos que 1h30’, acompañada de Sergi. Me tomo un gel Squeezy y cronos a cero, empieza la segunda parte del entreno y la más dura. Empiezo a correr con malas sensaciones pero con pensamiento positivos, así que a medida que van pasando los minutos me voy encontrando mejor hasta coger un ritmo bueno para mantener durante todo el recorrido. (según Sergi iba demasiado rápido… lo llevaba collao, jeje!!! Es que tenía el día y quería disfrutarlo al máximo.)

SQUEEEEEZYYYYY!!!

Entreno finalizado y contenta por las buenas sensaciones corriendo y en bici, los pensamientos positivos, la confianza en mi misma y el controlar el tema de comida con barritas, isotónicos y geles Squeezy.

De momento todo controlado, ahora solo toca recuperar bien y… esperar a que los entrenos den su fruto.

Ahora llegaba la segunda sesión, después de comer, a disfrutar de la contrarreloj del Tour, sesión de motivación extra. Que bonito es ver sufrir a los demás des del sofá de casa!!! Y que exhibición la del GRAN Fabian Cancellara, impresionante!!! El gran ídolo de Sergi… y con razón.

Una imagen vale más que mil palabras...

Continuará...